¿Estoy loca? ¿Ya no escucho? ¿Entiendo todo mal? ¿Cuando llegué al punto en que me afecta cada palabra? ¿Cuando? Ya no quiero discutir más, me duele, me lastiman, y ya perdí la cuenta de cuanto. Y al momento de expresarlo me contradicen. Odio el papel de víctima, y sí, no soy ninguna santa. Tengo mis errores y generalmente son tan grandes, si tan solo te dieras una idea. Pero te juro por lo que más quieras que trato de evitarlos. Pero algo pasa, no puede ser que cada vez que me hablen me sienta atacada, juzgada, o con la necesidad de defenderme. ¿Cuando llegué acá? Ya me cansé de hablarlo, ya me cansé. No quiero llorar, no voy a llorar. Pero ya no quiero pelear. Ya no quiero. Me rindo, nose que hay que hacer. Lo que sea lo hago. Pero basta, por favor. Toda mi vida aprendi a decir las cosas cuando las sentia y como las sentía pero llegué al punto en que es mejor callar, pero tampoco. Porque así acumulo, más, y más, y más. Y cuando exploto, pasa de lo siempre, peleas. Discuciones.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario