Demasiadas veces me pregunto si hago las cosas bien. Si con lo mucho que me gusta el arte no debería hacer algo al respecto. Si con mis ganas de cantar bien no deberia tomar clases. Si con mis ganas de hacer gimnasia artistica (soñar es gratis) no deberia al menos salir a correr y elongar y ver. Si con lo que me gustan los tatuajes debería aprender a dibujar bien y ser interna algún verano en un lindo local. Si con los que me gustan los viajes no debería agarrar una mochila y tomarme el primer micro con destino al resto del mundo. A veces me pregunto qué me frena y después me acuerdo... todo y nada. Las excusas, básicamente. Sublimo con diferentes cosas que a la larga ya no se si me hace bien o mal. ¿Cantar? Necesito clases, confianza, tiempo, cosas que no tengo y no puedo adquirir... MENTIRA. ¿Gimnasia? Nunca tuve la constancia para correr, deberia ir a un gimnasio y hacer algo, o bailar aunque sea, pero eso de vuelta, serian clases y tiempo, no puedo... MENTIRA. ¿Tatuajes? ¿Se supone que tengo que entrar a un local y decirles si me toman? Antes tendría que aprender a dibujar bien... MENTIRA, se aprende todo con la practica y el uso, o por lo menos yo funciono así. ¿Viajar? Y vivir de... ¿qué? No podria dejar mi vida, mi gente aca... esa creo que es la única que no es una mentira.
Y asi y todo tanta refleccion que se termina en un play a mi serie de gimnastas artisticas, a ponerme los auriculares y escuchar las voces de mis cantantes favoritas mientras sueño despierta que esa puedo ser yo, a hacer click en una foto y admirar el trabajo de un artista sobre la piel y mirar fotos de lugares a los que algún día iré, ¿y todo esto? Simplemente un post más de mi blog, whatever.
Los límites estàn en la mente.
ResponderBorrarSaluditos.