viernes, 16 de marzo de 2012

Llegó a mis manos un ejemplar de "Los hombres son de Marte y la mujeres de Venus", y bueno, la curiosidad pudo más. Sentí la necesidad de poner fragmentos, algunos modificados. No está tan mal, si se lo toma con pinzas, claro... 
Estos son fragmentos del primer capítulo: El señor arreglalo-todo y la comisión de mejoramiento del hogar, que habla de las diferentes reacciones que tienen hombres y mujeres cuando está angustiados y qué reacción esperan del otro...


Hablando en términos generales cuando una mujer ofrece un consejo no solicitado o trata de ayudar a un hombre, no tiene idea de hasta que punto dicha actitud puede resultarle critica y agresiva. Aún cuando su intención sea afectuosa, sus sugerencias ofeden y lastiman. Las reacciones de él pueden ser fuertes, en especial si fue criticado cuando era niño o si obervó que su padre era criticado por su madre.


Una mujer aprecia mucho al señor "arreglalo-todo" siempre que no aparezca cuando se siente perturbada. Los hombres deben recordar que cuando las mujeres se sienten perturbadas y hablan de los problemas que las aquejan no es el momento de ofrecer soluciones; por el contrario, necesitan ser escuchadas y gradualmente se sentirán mejor por sí solas. No necesitan ser "arregladas".


Los siguientes son algunos de los ejemplos sobre la manera en que un hombre puede invalidar erroneamente sus sentimientos y percepciones u ofrecer soluciones no solicitadas. Trate de reconocer la razón por la que ella podría rechazarlo.

  • No deberias preocuparte tanto.
  • Pero eso no es lo que dije.
  • No es tan grave.
  • Esta bien, lo siento. Ahora, ¿podemos olvidarlo?
  • ¿Porqué simplemente no lo haces?
  • En realidad estamos hablando.
  • No deberías sentirte tan ofendida, eso no es lo que quise decir.
  • ¿Qué estás tratando de decir?
  • ¿Cómo puedes decir eso? La semana pasada pasé todo el día contigo. Nos divertimos mucho.
  • Esta bien, entonces olvídalo.
  • Ya sé. Esto es lo que debes hacer.
  • La verdad es que no hay nada que podamos hacer al respecto.
  • Si te vas a quejar por tener que hacerlo, entonces no lo hagas.
  • ¿Por qué dejas que la gente te trate así? Olvidalos.
  • Por su puesto que me preocupo por tí. Eso es ridículo.
  • ¿Puedes ir al grano?
  • Todo lo que tenemos que hacer es...
  • Eso no es de ninguna manera lo que ha ocurrido.
Los siguientes son unos breves ejemplos sobre la manera en que una mujer puede fastidiar en forma inadvertida a un hombre ofreciendole un consejo una critica aparentemente inofensiva. Cuando analice esta lista, recuerde que estas pequeñas cosas pueden contribuir a erigir grandes muros de resistencia y resentimiento. En algunas de estas afirmaciones se encuentran ocultos el consejo o la critica. Trate de reconocer porqué él podria sentirse controlado:

  • Estos platos siguen mojados. Se secarán con manchas.
  • Allá hay un estacionamiento, girá el auto para allá.
  • Quieres pasar un tiempo con tus amigos, ¿y yo qué?
  • No pongas eso allí, se perderá.
  • Tu oficina sigue siendo un lío. ¿Cómo puedes pensar allí?
  •  Te olvidaste de nuevo de traerlo. Quizás deberías colocarlo en un lugar especial donde puedas acordarte.
  • No sabía donde estabas. (Deberias haber llamado)
  • No te dejas tiempo suficiente para ti mismo.
  • Tendrías que avisarme con más tiempo. No puedo simplemente dejar todo e ir a almorzar contigo.
  • Tu camisa no hace juego con tus pantalones.
  • Bill llamó por tercera vez, ¿cuándo vas a llamarlo?


 

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