lunes, 11 de abril de 2011

¿A qué le llamamos estar mal? Llorar en el colectivo, ¿cuenta? No, eso es llegar a un punto de pateticidad extremo. ¡Hola! Estaba rezando porque a nadie se le ocurriera ver a la loca de los ojos brillantes reteniendo lágrimas mientras movía la boca cantando canciones que nada que ver. Quise desde que me subí hasta que me bajé que te materializaras al lado mío, que me abrazaras, me hubiera largado a llorar tres veces peor, te lo aseguro. Sea como sea, no estabas ahí. Ridículo, ya sé. Acaba de dejarte. Pensé en bajar y volver, pero no podía. Igual, el que no hayas estado tampoco es tu culpa. Es mi psiquis retorcida que me impide demostrar cuando estoy mal frente a los demás y dejar que me consuelen en el momento. No, ¿para qué? Si puedo pasarmela llorando sola, esta todo bien. Sí, estoy siendo sarcástica, y muy. Pero a fin de cuentas, ¿qué me pasa? Hace ya no sé cuanto tiempo que estoy así, y ya no aguanto más. Me canso. El remedio no son las palabras, pero ambivalentemente me empeora el no decirlas. Llegué a esto por hablar con gente que no me escucha. Y ya sé que parezco la loca incomprendida, y odio ese papel. A veces se me ocurre que hay algo más, algo que no estoy viendo, y que esta frente a mi naríz. No quiero seguir así. No quiero que mí felicidad dure unas pocas horas, unos pocos días a la semana y en cuanto me separo me pongo a llorar intermitentemente en el colectivo mientras me alejo. Y sí, se me está formando el  nudo en la garganta de vuelta. Pero, ¿qué se le va a hacer? Es la vida qué tengo, y no, no me conformo. Y sí, hago lo que puedo, pero parece molestar a la gente que está alrededor mío solamente que nunca se les ocurrió pensar el porqué de lo que hago. Nose, quiero parar, que todo pare. Necesito tiempo, horas, días, ya nose. Quiero estar sola, bueno, no completamente. Nunca, por más mal que esté, arruinaría lo único que me hace bien, vos. La única persona con la que simplemente estoy bien, no necesito nada particular para eso. Simplemente soy felíz cuando estoy con vos, aunque cuando me alejo y todo vuelve a cómo era, me pierda en la más asquerosa miseria.
Basta, por favor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario